miércoles 19 de noviembre de 2008

Me gusta cuando Coslada huele a aquellas tardes de septiembre en las que me duchaba y me ponia con los deberes frente al televisor(asi me fue en los estudios..)

Recuerdo mi pijama rosa con un reloj grande, y lo que me costaba irme a dormir.El frio que hacia almeterme en la cama, y la costumbre que adquirí de ponerme calcetines. Recuerdo lo mucho que odiaba que mi pelo no estuviera del todo seco, y notar su humedad en mi almohada. Esas eran las tardes en las que una division era mi mayor problema, y todo lo demas no tenia apenas importancia. Tardes en las que se avecinaba tormenta de final de verano, y comenzaba a despertar mi adolescencia.

Y ahi fue cuando empece a odiar el siguiente día antes de que llegara,el paso del tiempo, la estaciones que estan ahi para recordarte lo breve que es el verano, lo pronto que vuelven las orugas, y lo rápido que te haces mayor ya que de repente, sin darte cuenta, ya no finges hacer deberes, una división es el menor de tus problemas,
y solo conservas costumbres adquiridas de entonces, pero has perdido la inocencia, y ya no te arropa tu madre al dormir, incluso hay dias que la tienes que arropar tu a ella.


:)